¿La
televisión? Muchos se preguntarán si la televisión tiene de verdad
una función educativa positiva, ya que hoy en día tienen una gran
influencia en los niños pero los contenidos que se muestran no son
del todo “educativos”. Vemos que se están mostrando valores y
actitudes que pueden entrar en conflicto con la voluntad de la
escuela, quien quiere enseñar algo totalmente diferente. Se muestra
sexismo, consumismo, se fomenta el sedentarismo, se manipula
información..Y está claro que no queremos esto para la futura
generación.
La
televisión también se ha asociado a la adicción, ya que los
hábitos y formas de funcionar de las familias de hoy propician que
los jóvenes pasen más tiempo delante de un aparato que no para de
escupir información atractiva que no hace falta pasar por un filtro
mental, y que sobretodo, entretiene con muchos programas
insustanciales: los llamados “televisión basura”.
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Fuente: Google Imágenes
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Entonces,
¿tienen la televisión un verdadero valor educativo? Mi respuesta es
que sí, ya que como es obvio, se puede aprender de todo dependiendo
del uso que se le haga. En la programación podemos encontrar muchos
programas interesantes, documentales, discursos y muchas más cosas
que sirven de provecho. Está claro que son contenidos minoritarios
en la televisión, pero como maestros debemos encontrar aquello que
nos interesa y utilizarlo en las aulas, o por ejemplo, poner como
tarea ver tal documental en casa para completar o ampliar la lección.
Este
recurso resulta útil porque llama su atención, ¿qué niño no
quiere ver la televisión y deleitarse frente cualquier programa
llamativo? Los niños ya llevan en la sangre entusiasmarse por los
recursos tecnológicos y nosotros debemos hacer provecho de este
factor para que se motiven y mantengan la concentración.
Por
otra parte, no debemos basar el proceso de enseñanza aprovechándonos
solo del interés que crean los aparatos tecnológicos en los niños;
no nos debemos conformar, ya que es esencial ir más allá y
demostrarles que lo verdaderamente motivador es aprender, sea de la
manera que sea y a través del recurso que sea, debemos fomentar su
creatividad y pasión innata de aprendizaje que también existe en
los niños. De esta manera, creo que un profesor debe utilizar estos
recursos innovadores en sus aulas, por una parte porque forman parte
del futuro de los alumnos y por otra porque proporcionan motivación
y usos útiles, pero tampoco centrarnos solo en eso para dar una
clase.
Otro
uso que debemos hacer de la televisión es enseñar a verla, a
analizarla. La televisión ejerce una influencia abismal en todos
nosotros y debemos ser conscientes de sus características. Los niños
por lo tanto, tampoco se deben quedar cortos en esta formación:
deben contrastar la información, ver que todo lo que dice se suele
manipular, aprender a tener un criterio propio y hacer siempre un
proceso de reflexión delante de cualquier dato dado por la
televisión (y ya que estamos, delante de cualquier fuente de
información).
Por
lo tanto, es útil hacer uso de la televisión y de sus contenidos,
pero debemos elegir bien qué tendrá un buen uso educativo y además,
enseñar a tener un criterio propio delante de cualquier fuente de
información que se nos de. Hacer esto resulta imprescindible si
queremos preparar a una generación con criterio propio, y esto
resulta esencial para luchar contra la manipulación de los medios.
Aquí encontramos un artículo interesante sobre un estudio que sobre
la influencia de la televisión en los niños de una escuela de
Bogotá: Documento sobre la influencia de la TV
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Fuente: Pixabay |
Un
maestro, sea de la época que sea, siempre se va a encontrar
elementos que dificultan la educación ideal de sus alumnos. En este
caso podemos decir que la televisión tiene una mala influencia, pero
en mi opinión, el buen docente es aquel que no se da por vencido,
que no se queda con los brazos cruzados y que además, lucha para
hacer que los alumnos abran los ojos y tengan una visión crítica
del mundo y de todas las influencias, ya sean positivas o negativas.